jueves, 18 de junio de 2020
7ta Actividad. Reflexión y opinión
miércoles, 17 de junio de 2020
martes, 16 de junio de 2020
lunes, 15 de junio de 2020
1er Actividad Pte. Fernando Maximiliano de Habsburgo - Periodo presidencial 1864- 1867
Mini biografía personal: Su nombre completo era Fernando Maximiliano José María de Habsburgo-Lorena. Nació el 6 de julio de 1832 en el Palacio de Schönbrunn en Viena, Austria. Sus padres fueron el archiduque Francisco Carlos de Austria y Sofía de Baviera, aunque hay quienes le atribuyen la paternidad a Napoleón II.
Educación: A pesar de su origen noble, Maximiliano no era el primogénito por lo que no albergaba muchas esperanzas de obtener el trono austro-húngaro. Sin embargo, aun así recibió una rigurosa educación militar. Además, fue capaz de aprender distintos idiomas como el francés, inglés, polaco e italiano –estos aunados a sus idiomas natales, el alemán y el húngaro. Maximiliano también destacó por su gran sensibilidad e inclinación hacia las bellas artes. De hecho, era apasionado de la literatura, la historia, la poesía y la pintura. Gracias a esto y a su personalidad encantadora, era muy popular en la Corte Imperial de Viena.
Puestos gubernamentales: Ocupó diversos cargos en el Imperio austriaco, pues fue oficial de la marina de guerra, y llegó a ser comandante en jefe de la flota en 1854, debido a su conocimiento del mar Mediterráneo, por el que había viajado y escrito un pequeño libro de sus viajes tambien debido a su formación militar, Maximiliano se vio forzado a servir en la Armada. Mientras esto sucedía, en 1852, hizo una parada en Portugal donde conoció a la princesa Amalia. Casi de inmediato se hicieron amigos pero la relación se convirtió en amor. Durante su estancia en Portugal se enamoró de María Amalia de la casa de Braganza, que desgraciadamente murió de un mal pulmonar. Fue en ese entonces cuando viajó a París a conocer los planes de política exterior de Napoleón III.
Elecciones presidenciales: Los conservadores querían un soberano de «sangre azul» -a diferencia de Agustín de Iturbide, durante el Primer Imperio mexicano-, y como Napoleón III quería estrechar sus lazos con Austria pensó en el hermano del emperador Francisco José, el Archiduque Maximiliano de Habsburgo, como el mejor de todos los candidatos de la aristocracia europea. El 10 de abril de 1864 una comisión le ofreció la corona de México, la cual fue aceptada por Maximiliano, quien había rechazado anteriormente la corona de Grecia: “asumo el poder constituyente con que ha querido investirme la nación... pero sólo lo conservaré para crear en México un orden regular y para establecer instituciones sabiamente liberales... me apresuraré a colocar la monarquía bajo la autoridad de leyes constitucionales, tan luego como la pacificación del país se haya conseguido completamente.”
De rodillas y con la mano derecha sobre la Biblia, ante el sacerdote de Lacroma, Maximiliano expresó en español su juramento: "La empresa que se me confía es grande, pero espero triunfar con la ayuda de Dios y el apoyo de todos los buenos mexicanos. Nosotros probaremos, así lo espero, que una libertad bien entendida se concilia perfectamente con el imperio del orden; yo sabré respetar la primera y hacer respetar el segundo. Yo Maximiliano, emperador de México, juro ante Dios por los santos evangelios procurar por todos los medios que estén a mi alcance el bienestar y prosperidad de la nación, defender su independencia y conservar la integridad de su territorio".
Sector económico: La economía fue una de las grandes debilidades del Imperio que apresuraron su caída. El Imperio dependía militar y financieramente de la corona napoleónica, a punto tal que el séquito de Maximiliano llevaba contadores franceses para vigilar la administración de dinero. Dado que no se confiaba en los mexicanos para administrar las finanzas, los emisarios extranjeros gobernaron las arcas imperiales y no lo hicieron con un empeño particular en estabilizar el trono imperial.
Esto fue determinante en la medida en que las arcas imperiales francesas tampoco estuvieron en mucho mejor estado hacia 1866, en el marco de su conflicto con Prusia y de las presiones de los Estados Unidos, por lo que los frecuentes préstamos otorgados al Imperio de Maximiliano empezaron a escasear.
Finalmente, la corona francesa retiraría su ayuda prometida a México y dejaría al reciente imperio sostenerse por propia cuenta. No duraría demasiado en su intento.
Sector político: El gobierno de Maximialiano fue una monarquía moderada, hereditaria y católica, cuyo soberano tenía el título de Emperador de México. El gobierno de éste se componía de nueve departamentos ministeriales, encomendados al Ministro de la Casa Imperial, Ministro de Estado, Ministro de Negocios Extranjeros y Marina, Ministro de Gobernación, Ministro de Justicia, Ministro de Instrucción Pública y Cultos, Ministro de Guerra, Ministro de Fomento y Ministro de Hacienda.
División territorial de Imperio de Maximiliano: En el decreto del 3 de marzo de 1865, el Emperador Maximiliano I reorganizó territorialmente el país de la siguiente manera:
- El territorio nacional se dividiría en 50 estados o departamentos.
- Estos estados se subdividirían en base a límites naturales.
- Se organizaría el territorio de manera que cada departamento contara con una relativa igualdad de recursos, elementos geográficos y elementos climáticos para garantizar cierta igualdad económica y poblacional.
Sector educativo: En noviembre de 1864, Maximiliano encargó a la prefectura del Valle de México vigilar estrechamente, los aspectos de la educación pública especialmente la primaria, secundaria, estudios especiales y superiores de facultades. Tras reunir todos los datos se procedió a la reorganización de la instrucción pública. La instrucción quedaba dividida en cuatro niveles, primaria, secundaria, estudios especiales y superiores de facultades.
Las principales innovaciones del programa radicaba no en la secundaria, sino en hacer obligatoria y gratuita la instrucción primaria, incorporar el sistema métrico decimal en la enseñanza y en modificar el pago a los profesores, que recibían el sueldo de acuerdo a las materias que impartían.
Obras públicas: El Paseo de la Reforma y el Alcázar del Castillo de Chapultepec.
Creación de apoyos sociales: Varias leyes y decretos en materia agraria, destacan entre ellas, la ley del 1o. de noviembre de 1865 que dirimía los conflictos entre los pueblos en materia de tierras y aguas, la ley del 26 de julio de 1866 que ordenaba que los terrenos que pertenecían a los pueblos en forma colectiva fueran adjudicados en propiedad individual a los vecinos, prefiriéndose los pobres a los ricos, los casados a los solteros y los que tenían familia a los que carecían de ella. Por esta ley, la distribución de la tierra a los campesinos sería gratuita hasta el límite de media caballería por familia y ciertos terrenos de aprovechamiento colectivo continuarían bajo un régimen de propiedad comunal. Maximiliano enumeró explícitamente los derechos del hombre y del ciudadano, lo que hoy denominamos derechos humanos; estos eran: igualdad ante la ley, seguridad personal, propiedad, ejercicio libre de culto y libertad de prensa. Dichos derechos quedaron garantizados, junto a otros, para todos los habitantes del imperio. Junto a la libertad personal —todo individuo que pisara el territorio mexicano sería libre por el solo hecho de estar en él—, la propiedad, que era considerada inviolable, aunque se reconocía la expropiación forzosa por causa de utilidad pública mediante previa y competente indemnización, las libertades de opinión y prensa que consistían en que nadie podía ser molestado por sus opiniones ni impedir que las manifestara en la prensa. También estableció la garantía de audiencia, por la que todo mexicano tenía derecho a obtener audiencia del emperador para presentarle sus peticiones y quejas. El Habeas Corpus, derecho destinado a proteger la libertad personal contra las detenciones arbitrarias o ilegales, quedaba consignado al determinar que nadie podía ser detenido —salvo en el caso de delito in fraganti— sino por mandato de autoridad competente y sólo cuando obraran contra el reo indicios suficientes para presumirle autor de un delito.
El Estatuto establecía el pago de impuestos conforme a las leyes que en lo sucesivo se expidieran, los cuales serían generales y se decretarían anualmente y, obviamente, el cumplimiento del Estatuto y de las leyes. Además, prohibía la confiscación de bienes, los servicios gratuitos o forzados, regulaba los servicios personales en el caso de los menores de edad y dedicaba dos disposiciones al derecho penitenciario en las que establecía la separación de los detenidos de los formalmente presos, así como medidas relativas al mejor tratamiento de los mismos.
El emperador restringió las horas de trabajo de los peones, rompió con el monopolio de las tiendas de rayas, abolió el trabajo de los menores de edad, restauró la propiedad comunal, canceló las deudas mayores de 10,000 pesos de los campesinos y prohibió toda forma de castigo corporal.
Nuevo sistema monetario: Maximiliano impulso por primera vez en México el sistema monetario decimal, cuya introducción había sido contemplada pero no realizada por el gobierno de Juárez, lo que de por sí aportaba el imperio un nuevo prestigio. Además, el peso se cotizaba más alto que el dólar, por lo que se calificaba como moneda estable. Las monedas fraccionarias de uno, cinco y diez centavos llevaban el anverso la leyenda circular imperio Mexicano, y las monedas de un peso y de 50 centavos ostentaban el busto del emperador y exergo la leyenda Maximiliano emperador, lo mismo que la moneda de 20 pesos (peso fuerte). La importancia que Maximiliano atribuyó a las monedas que portaba en su efigie se desprende del hecho de que a principios de 1867 expresó el deseo de que le mandasen pesos fuertes a Querétaro, para cuya acuñación conservaba el troquel en su armario de Chapultepec. La moneda que dio a cada uno de los soldados del pelotón que lo fusiló el 19 de junio de 1867 fue una onza de oro moneda de 20 pesos. Ellos prueba que Maximiliano le atribuyó mágica presentatividad a la moneda por el creada.
Lo bueno de su gobierno: Maximiliano aceptó la corona del segundo imperio mexicano ante la adulación de los monarquistas mexicanos y apoyado por conservadores radicales y el clero. Contrario a lo que éstos esperaban, las políticas de Maximiliano se acentuaron en su contra: ratificó las leyes de Reforma, decretó la libertad de cultos y se negó a devolver los bienes a la iglesia.
A pesar de que nunca ofreció ninguna solución práctica para erradicar la situación de pobreza e ignorancia de la población indígena, ante ellos se mostró paternal, devoto y caritativo, llegó incluso a expresar que eran lo mejor que el país tenía.
Lo malo de su gobierno: Imprudentemente inepto. Maximiliano entró a la ciudad de México en junio de 1864 mancillando la soberanía del país. Sabiéndose apoyado por las bayonetas francesas, tuvo el atributo de mostrar sin pudor su ineptitud y gobernar sin satisfacer a nadie; despilfarró las escasas rentas del erario y emprendía viajes al interior supuestamente para examinar de cerca la situación del país, o para a cazar mariposas, dejando a Carlota frente al gobierno.
Incapacitado para pacificar al país por medios militares y negado para la toma de decisiones, se dejó manipular por Aquiles Bazaine decretando la ley del 3 de octubre de 1865, en la que ordenaba la ejecución de todas las personas en posesión de armas o que apoyaran, de cualquier manera, la causa republicana.
Lo peor de su gobierno: Irresoluto y pusilánime. Maximiliano creyó que su posición de noble y el apoyo de Napoleón III bastarían para cumplir el ilusorio sueño de emperador que en Austria le sería negado por no ser el primogénito. Arrastrado por las ambiciosas pretensiones de Carlota, deslumbrado por la adulación y manipulado por sus colaboradores, pretendió inútilmente que le guardaran consideraciones de «soberano». Abandonado por las bayonetas francesas y sin el apoyo de Napoleón III, Maximiliano sucumbió junto con su fallido imperio.
Caida del imperio de Maximiliano: La toma de Querétaro y la ciudad de México acabaron con el imperio.
En 1867 las fuerzas liberales de Juárez asediaron la ciudad de Querétaro, defendida por el reformado ejército conservador, bajo el comando de Mariano Escobedo. Al mismo tiempo, Ciudad de México era sitiada por las tropas de Porfirio Díaz, impidiendo el refuerzo de las tropas en Querétaro, adonde había huido el Emperador hacía poco. La toma de ambas ciudades representó el fin del Imperio de Maximiliano.
Fusilamiento en el Monte de las Campanas: Perdido ya el imperio, Maximiliano fue aprehendido en Querétaro y sentenciado por un tribunal militar al fusilamiento, junto con dos generales conservadores al mando del ejército.
Su ejecución fue aprobada por Juárez y se llevó a cabo en el Cerro de las Campanas, también conocido como el Cerro de las Tres Cruces. Se dice que sus últimas palabras fueron: “¡Pobre Carlota!”. “Voy a morir por una causa justa, la de la independencia y libertad de México. ¡Qué mi sangre selle las desgracias de mi nueva patria! ¡Viva México!” Empuñó un crucifijo: “Los perdono a todos y que todos me perdonen”. Separó su barba para descubrir su pecho y a la descarga de los fusiles, cayó al suelo aun con vida, por lo que tuvo que recibir el tiro de gracia en el pecho de un joven soldado que participaría siendo general en el cuartelazo contra Madero: Aureliano Blanquet. Así murió, quien románticamente llamó a lo que sintió por México: "El amor que no fue aceptado".
Con el fusilamiento de Maximiliano y la entrada del gobierno republicano de Juárez, el 15 de julio de 1867, a la ciudad de México, llegó a su fin el Segundo imperio mexicano.
Bibliografias:
https://www.caracteristicas.co/imperio-de-maximiliano/#ixzz6PSKK4a1S
https://www.caracteristicas.co/imperio-de-maximiliano/.
https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-derechos/article/view/6731/8667
https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/3703/Maximiliano%20de%20Habsburgo
7ta Actividad. Reflexión y opinión
Desde mi punto de vista trabajar con esta plataforma fue algo muy interesante ya qué tuve que aprender a usarla desde crear el blog hasta su...

